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Giramos las cabezadas de la piel hacia
el interior. Con el libro sujeto con una mano y las tapas
caídas encima la mesa empezamos a girar la piel de
la cabezada.
Pasamos la plegadora a lo largo del lomo por el cajo para
que coja la forma y la línea hendida que ha de llevar.
Cuando se gira la cabezada se pasa la plegadora plana para
que quede bien colocada la piel.
Una vez girada la cabezada pasamos la plegadora plana por
el borde de la ceja, de forma que la piel coja el mismo
grosor de los cartones en los cantos.
Una vez pegada la piel del lomo se vuelve a repasar los
nervios para que queden bien marcados y se pasa la plegadora
por los cajos para que se abra bien la tapa. |