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Preparación de los nervios
Cuando tenemos la lomera preparada, realizamos los nervios que realzaran
el lomo y le darán mayor resistencia. El primer nervio lo marcamos
a medio centímetro y el último a un centímetro
del pie. El resto de espacio entre estos nervios lo dividimos en siete
partes iguales, lo que nos dará seis nervios. Según
el tamaño del libro se calcula el número de nervios
que llevará, cuanto más pequeño, menos nervios
y de menor amplitud.
Para trabajar con toda seguridad seria conveniente hacer una muestra
del lomo que llevará el libro con los nervios marcados.
Como hacemos un libro tamaño folio, aproximadamente, los
nervios han de ser de unos tres milímetros de ancho y de
un grueso de dos milímetros. Estas medidas irán disminuyendo
progresivamente con el tamaño del libro. Los nervios se realzan
con tiras de cartón de diferentes números según
el tamaño del libro. Aunque también se pueden hacer
con tiras de piel pegadas entre sí y después cortadas
a la medida deseada. En los libros pequeños se pueden sustituir
por cordeles finos.
En este libro usaremos tiras de cartón del número veinte,
que no sea demasiado duro y tenga flexibilidad. Cortamos las tiras
y se redondean para pegar a la lomera, su longitud no ha de ser mayor
que la lomera. Se pegan con cola, intentando que nos queden rectos
y trabajando con mucha pulcritud. Una vez pegados todos los nervios,
con un papel de lija, se rebajan los bordes para que no dejen señales
en el plano del libro. |