Sacamos el libro que hemos dejado en la prensa durante
unas horas para que se sequen los cordeles y no produzcan ningún
abultamiento.
Se repasa el libro para ver si se ha producido algún defecto y
se realiza el enlomado. Enlomar es unir los pliegos del lomo unos con
otros. Por una parte con la cabezada, ya puesta. Por otra con el pegado
de un trozo de papel poroso del grosor del libro.
Este ira de cabezada a cabezada a todo lo ancho del lomo. También
podemos poner un papel entre cabezada y cabezada hasta igualar su grosor
y después un papel de cabezada a cabezada con lo que conseguimos
que los lomos queden igualados en su totalidad. Una vez enlomado se vuelve
a repasar con el martillo para dejar la curva perfecta y lisa.
La lomera es la base para que la piel quede resistente a las posteriores
operaciones, como el dorado. Ha de tener una cierta dureza pero que sea
manipulable.
En este libro usamos un cartón del número cinco o, si no
hay, del número seis. Se corta a la misma longitud de la tapa y
unos dos milímetros menos que el ancho del lomo. Seguidamente la
redondeamos en el borneador o lomera.
Como que el libro que realizamos lleva nervios en el lomo, más
tarde pegaremos unas tiras de papel o de cartoncillo a la lomera.