 |
El cartón será igual al cajo que hemos hecho, siempre
será mejor que sea más que menos.
Cuanto más grande,
más ceja. Y viceversa.
Los cartones se cortaran a medida. Si dejamos medio centímetro
de ceja en general, es suficiente para un libro de estas características.
En la parte de delante es mejor dejar un centímetro más.
Puede ser que haya un pequeño movimiento a la hora de colocarlos.
Por lo que se podrán recortar más adelante. Si por
el contrario quedasen pequeños, lo mejor seria cortarlos
de nuevo. Igual, si el cartón es irregular o tiene algún
defecto que a la larga pueda repercutir en el acabado final. Aunque
si es mínima la diferencia se puede rectificar retocando
el cajo.
En los cartones las esquinas que dan al lomo se cortan unos tres
milímetros en forma de triángulo para que cuando
se abra el libro este no fuerce por este lugar. El redondeo de
las puntas del cartón, ya lo haremos cuando estos estén
bien colocados en el libro y la ceja de delante sea la adecuada.
Los asentamos en el libro y con el martillo ajustamos el cajo
al borde del cartón. Al quedar el cajo recto nos impide
que entre cola al enlomar o cubrir el libro. |